miércoles, 16 de abril de 2008

C AN C I Ó N S I N N O T A S, P A R A T U C I U D A D

Ciudad que se apodera de una mirada,
Desvanecida imagen en ojos ajenos,
Tenue atardecer de sol sereno
Luna nacida y aún escondida.

Hundida en la tierra
Envejecida por el paso de los años,
Ya sin remedio,
Desconsolada llora aún con el deseo,
De escuchar sus notas
En los labios del cancionero.

Instrumentos de viento
Sin labios entonados,
Acordeón en manifiesto
Sin manos jamás tocado.

Tristes personas
De miradas perdidas,
Ensordecidas notas
Para una ciudad envejecida. Da_he

R E F L E J O S I N E S P E J O

Inmenso el vacío de un tiempo en silencio
Sin reflejo encontrado en el infinito de un espejo,
Caricias a un cuerpo atado en su lamento
Descalzo y sin miedo con un grito en manifiesto.

Redondez en tu mirada oscuridad en su color
Sombras teñidas de blanco en reflejo del dolor,
Lágrimas del hombre que con heridas se forja
Lastiman los gritos que su corazón arroja.

Imperdibles de tamaños cuelgan de tus manos
Sujetando tus prendas sujetando tus pasos,
Parches que retratan dos o tres sentimientos de culpa
Muerte a cuestas sobre tu espalda y en tu mochila tú tumba.

Cantos refugiados en el calor de tu garganta
Sobre tu pecho tus ideas y en tu cuello tu bufanda,
Manos que alborotan de tu cabello la libertad
Cuerpo sin fronteras buscando una hermandad.

Luto eterno de noches bajo el sol
Arrinconado en un espacio sin perder la razón,
Bolsillos repletos de puños abiertos
Visibles en tu mundo, abstracto en el de ellos.

Una mente en movimiento y un sentimiento despierto,
Toman fuerzas para existir, fuerzas para seguir… Da_He

M O R I R

Quiero morir en el árbol
Arrullado por sus ramas,
Cuando muera el verano
Y amanezca el otoño.
Cuando el cantar de las aves
Mutilen el silencio,
Cuando el mirar de las ranas
Iluminen los atardeceres.

Quiero morir en el rosto
De los manantiales soñadores,
Cuando el sueño no exista
Cuando el despertar se duerma.
En el instante preciso
En que no escuche las voces
De un día sin noche
O del propio sonido.






Quiero morir en el instante
En que no amanezca junto a ti,
En el instante en que tu sabia fresca
Se aleje de mí.
Cuando despierto en la noche
Espere el día,
Cuando desvanezca el día
Y me cubra la noche.

Quiero morir entre redes
De arañas desconocidas,
Saboreando el veneno
De una vida merecida.
Tras el beso del fruto
Que adormecido acaricia la tierra,
Tras el despertar de la tierra
Que en su trabajo engendra la semilla.

Quiero morir en el vacio
De las lágrimas del ave,
Arrebatado de mis alas
Y sin espacio donde ocultarme.
Cuando griten los laureles,
Cuando canten los venados,
Cuando vuelen los pinceles
De mi canto enamorado. Da_he

L O S E N A M O R A D O S

¿Quiénes son Ellos?...
Ellos son la transformación del Ser Humano,
Son el canto mítico del Fénix
Son el recomenzar de lo vivido,
Ellos somos tú y yo.

Los Enamorados transitan el espacio,
Dibujan con sus labios los más soñados besos
Terminan suspirando tras un pausado silencio,
Flotando libremente descubren este Universo.

Los Enamorados no elijen momento alguno para amarse,
Tienden en cualquier sitio una cobija de nubes
Y sobre ella reposan sus cuerpos desnudos,
Seduciendo a la vida y hasta la propia muerte.



Los Enamorados respiran con el aire de rosas,
Se sienten el picaflor de su libertad ansiada
Creen estar abrumados por el tiempo solitario,
Soledad prematura los condena sin su fruta madura.

Los Enamorados son el Edén desconocido,
Piensan equivocadamente que son un amor prohibido
Se sienten ser el pecado vivo,
Juegan a ser: Su Julieta Eva y su Romeo Adán.

Los Enamorados son dos manos humanas apretando corazones,
Son dos ojos distintos iluminando horizontes,
Son dos retratos antiguos pintados en un hoy presente,
Son dos seres distintos como tú y yo… Da_he

miércoles, 9 de abril de 2008

N E G A C I Ó N

No quiero manejar mi triciclo
Porque siento la necesidad
De navegar en mis sueños
Mientras dure la tarde;
Golpear la puerta de mi habitación
Y encerrarme en mi silencio
Sintiendo mi respiración,
Besando la soledad,
Acariciando el temor
El temor de mi corazón.

No quiero despertarme en este tiempo
Porque siento la necesidad
De dibujar otro cielo,
De escribir otro cuento,
De besar otros labios;
Escuchar el canto
De mi madre junto a mí,
Gritar mil palabras
Que en silencio llegan a mí.

No quiero lastimar mi cuaderno
Porque siento la necesidad
De escribir un sueño;
Arrancar una hoja
Sin detenerme en su lamento,
Escuchar sus lágrimas caer sobre el piso,
Despertarme extasiado de todo lo soñado,
Una realidad existente
De otro mundo indiferente.
Da_he

D E S E S P E R A C I Ó N

Noches de gritos desesperados
Que navegan sobre nubes de recuerdo,
Instantes en que tú silencio te domina,
Actitudes que sin duda alguna
Gobiernan tu vida.

Suspiros que envejecen fuera de tus labios,
Manos que secan sus propias lágrimas,
Emociones que se encadenan
A cada pelo erizado de tu piel,
Ojos dormidos atemorizados de despertarse,
Pies que tiritan de frio y acarician
Un suelo vacío.

Esperanza de acostarte y encerrarte
Entre cobijas,
Esperar un amanecer
Que si llega será el mismo de ayer.

Solo la espera de dejar que tu piel
Se curta de tantas heridas,
Solo el sentir de un abrazo ajeno
Que cobije la desnudez de tu pecho.

Incertidumbre, perra incertidumbre
De saber con quién están tus manos enamoradas,
De saber si no besaran
Otros labios tus labios.

Deseo que emerja de tu sangre,
Como río de montaña que se desborda
En una tormenta,
Tonto deseo de esperar tal vez
Una llamada,
Mendigo deseo que estira su mano larga
Pidiendo una lágrima de ojos que no lloran,
Estúpido deseo de desearte
En un silencio que no exista.

Luz artificial que obscurece
Tu manantial de obscuridad,
Luz artificial que no te deja respirar,
Se apodera de todas partes,
Se apodera de tu cuaderno de notas,
Se apodera de tus recuerdos,
Se apodera de un espacio
Que aún no es tuyo.

No te puedes reconocer,
Sientes que ya todo es lo mismo,
Esperas impaciente el desconectare
Por un momento,
Más entiendes que es un acto cobarde
El escapar en cuclillas sin avisarle al resto,
Que tu partida, no será, eterna.
Da_he

C A J I T A D E C R I S T A L

El madero de la cruz de la montaña se despedazó en dos y de su herida brotaron lagos de sangre…

Aquella tarde el frío era más intenso que de costumbre, las horas junto con sus minutos tardaron en nacer y parir segundos que asesinaran el tiempo en lo que dure el beso del suspiro de dos enamorados. La vieja tórtola de la montaña había visto la escena junto con el agonizar de la cruz, de su pequeños ojos una lágrima broto rompiendo el espacio y despedazando el sonido hacia uno de los lagos cayo. De aquella lágrima y su color cristalino en su semejanza convirtió el lago y de sus riachuelos que conectados con el engendro de la herida nació la claridad más pura cual jovencita encerrada en su cajita de vidrio aún no corrompida por un sistema vivido…

Nunca más en mi tierra se volvió a ver un atardecer rojo como aquel, porque desde ese día la oscuridad invadió el mirar de quienes habitamos ahí. La claridad por unos momentos existentes fue mutilada, asesinada y silenciada hasta más allá del fin de esta era…

Somos personas que hoy caminamos a ciegas entre espectros fugaces que se tropiezan por nuestro camino, somos seres que respiramos el aire de un árbol desconocido, somos materia viva que transita sobre un silencio inerte, somos almas ajenas ocultas en cuerpos prestados. Da_he

M A R Z O

Cuando la última tarde se tiñe de Marzo,
Y la última pluma del picaflor descansa sobre el prado:

Uno siente el deseo inmutable
De viajar dando volteretas hacia atrás,
Y emerger fuera del tiempo
Hasta convertirse en los primeros ojos
Que tus ojos observen.

Uno piensa en que pasaría
Si volviera a nacer junto a tu cama,
Dar el primer grito con la misma emoción
De escuchar tu llanto, o
El respirar por primera vez este mundo.

Uno trata de imaginarse
El coro de tu danza
Dentro del vientre de tu madre,
Acariciar desnudo tu cuerpo recién formado
Y amarte ya desde el agua vital que te cubrió.

Uno cree que pudo ser él
Quien ubique cada una de las células de tu cuerpo,
Y tratase de colmarte de la vital célula del amor,
Para en acto egoísta
Despojar de ti el deseo de enamorarse de otro.

Uno se emociona con la simple idea
De que si mi madre me regalaba luz
Un par de meses atrás
Y quien sabe, un año más,
Podría yo, hoy, tener tu misma vida,
Ser tu mismo zodiaco,
Envejecer en tu mismo minuto,
Y hasta sentir
Que tan solo por cuestión de días,
Bueno, de meses, yo pude
Haber sido quien te dé
Tu primer golpe de vida.

dedicado a Margoth, por haber nacido... Da_he